Estudiantes del centro de Palma antes de comenzar la actividad de geocaching
Estudiantes del centro de Palma antes de comenzar la actividad de geocaching

No hay duda de que las apps de geolocalización están de moda: nos permiten ampliar los límites de los lugares que transitamos cada día y dar el salto de casa a la calle para disfrutar de un modo diferente la experiencia de juego.

Pero, ¿qué pasa si empleamos estas tecnologías como herramienta para aprender inglés? Eso es lo que han hecho jóvenes de 15 años en nuestros cursos de verano en Palma de Mallorca.

Gracias a la colaboración con la Escuela de Diseño e Informática de Baleares (EDIB), “hemos integrado las nuevas tecnologías en nuestros cursos para que los estudiantes desarrollen unas habilidades que se les van a exigir en un mercado académico y laboral muy competitivo”, afirma Michael Leahy, director del British Council en Baleares.

Los talleres semanales de edición de vídeo, fotografía digital con móviles y caza del tesoro con GPS (geocaching) complementan las lecciones de gramática y vocabulario para que los jóvenes mantengan su interés por el inglés, ganen soltura hablando y practiquen su listening y writing mientras se relacionan con sus compañeros y profesores.

Podemos hablar más y hay prácticas que son muy diferentes a las que hacemos en la escuela. Un día hicimos una actividad de geocaching y tuvimos que trabajar en equipo para interpretar las instrucciones de la app y encontrar el objeto perdido”, afirma Iather Magalhaes, uno de los estudiantes.

La idea de ofrecer un enfoque de enseñanza innovador y de explorar vías de aprendizaje que vayan más allá del propio idioma es el objetivo de estos cursos. Una de ellas son las competencias personales ya que, como sostiene la profesora, Sheona Smith,  “les ofrecemos un espacio en el que pueden comunicarse y desarrollar a la vez sus habilidades lingüísticas y comunicativas, a través de actividades en las que la interacción y la colaboración son indispensables”.

El planteamiento ha funcionado muy bien entre los chicos, que enriquecen su experiencia en clase comunicándose con sus compañeros y profesores. Helena Larapidie, alumna, destaca que los talleres del jueves les permiten “compartir ideas para poder realizar las actividades mientras practicamos inglés […] algo que creo que nos va a resultar muy útil dentro de unos años, tanto para encontrar un trabajo, como para desarrollarlo con nuestros futuros compañeros".

Además de una metodología en sintonía con los intereses y necesidades de los jóvenes de hoy en día, Smith insiste en la idea de que se debe garantizar que la experiencia en clase sea realmente efectiva y de que los propios alumnos sean capaces de ver su progreso al final del curso.

Para Jaime Giménez lo más importante es que “hablamos mucho en inglés y estoy perdiendo el miedo a hablar en público y a equivocarme porque el profesor nos ayuda cuando no nos sale una palabra o cometemos un fallo”.

Actividad de fotografía digital
Taller de fotografía digital

Ver también

Enlaces externos