Andy Buck participa en un evento del British Council School

Martes, 25 de Octubre de 2016

Buck, experto en liderazgo escolar y responsable de proyectos como Leadership Matters, una organización que tiene como objetivo mejorar los resultados educativos de los alumnos favoreciendo la figura del líder educativo en todos los niveles a través de programas de coaching, trabajo en equipo, formación y herramientas online, ha impartido una charla en el Colegio Británico.

Durante su conferencia, Buck ha destacado los aspectos claves para ser un buen líder y como éstos empiezan a forjarse desde las aulas. “Cuando los colegios ofrecen oportunidades a los niños para el liderazgo y se promueve que lo puedan poner en marcha en las clases a través de roles que se van entrenando, estaremos favoreciendo que esos niños puedan también ser buenos líderes en el futuro”, ha señalado. En este sentido ha hecho hincapié en aspectos clave para ser un buen líder como la importancia de construir y afianzar las relaciones personales y la de crear equipos de trabajo constructivos.

Buck, que ha trabajado para organizaciones como Teacher Training Agency (Agencia para la de formación de maestros), National College for School Leadership (Escuela Nacional de Dirección de Colegios) y Partnerships for Schools,  ha incidido en los valores de un buen líder educativo. Entre ellos: una estrategia clara de trabajo, planificada y organizada, porque “hay que saber muy bien lo que queremos conseguir y trabajar para conseguirlo”, la capacidad de construir y favorecer las relaciones personales en equipo y tener la flexibilidad para poder de amoldarse a todas las situaciones. 

Un buen colegio debe saber adaptarse a cada situación y saber reaccionar si ésta cambia. Hay que observar todo lo que nos rodea, los pequeños detalles, porque no siempre lo que dice la mayoría es verdad”, explicó.

Buck explicó las claves para que un colegio sea considerado un buen colegio. Entre ellas, la importancia de la selección del profesorado y de las relaciones entre profesores, alumnos y familias. “En un buen colegio todo el mundo sabe lo que ocurre en él porque hay una relación directa entre todos los que forman parte del proyecto educativo. Tiene que tener muy clara las expectativas que quiere conseguir, así como sus valores y deben ser abiertos. El personal tiene que tener la capacidad de observar lo que ocurre a su alrededor, compartir aprendizajes, y estar atentos a cada oportunidad”.

Para Buck los nuevos modelos educativos deberían trabajar estas capacidades “ofreciendo oportunidades a los alumnos para poder liderar proyectos con sus propios compañeros o en otros ámbitos como las actividades extraescolares”. Es fundamental favorecer una educación “que les inspire y que les permita generar la inquietud de querer continuar aprendiendo a lo largo de su vida y de mejorar. El liderazgo en las aulas empieza motivando a los niños, escuchando sus aspiraciones y promoviendo su independencia”, y los alumnos deben poder confiar en sus profesores, porque “tienen competencias y experiencia, pero también porque deben ser honestos, íntegros y con capacidad para resolver cualquier situación”. 

El sistema de educación británico ofrece muchas oportunidades a los colegios porque les da mayor autonomía, les dejan decidir qué ocurre en sus centros y eso es motivador para los que trabajan en ellos y para los alumnos. Este trabajo colaborativo y global entiende la educación como un todo en el que todos están implicados”, explicó.

Por su parte, Gillian Flaxman, Directora del British Council School, explicó algunas de las claves de la metodología británica, entre las que destacó que  “favorecer la autonomía de los niños y hacer que confíen en sí mismos y en sus capacidades es fundamental. Nuestro lema es “sé lo mejor que puedas ser” y ese afán de superación es lo que les hace querer seguir aprendiendo y formándose después de su etapa escolar.