El British Council se dedica a crear oportunidades y vínculos internacionales para los ciudadanos del Reino Unido y de países de todo el mundo. Para nosotros, la protección de la infancia requiere que cada uno asuma su responsabilidad. Consideramos que el cuidado y el bienestar de los niños es primordial, y que todos los niños tienen derecho a ser protegidos frente a cualquier amenaza.

El British Council reconoce su obligación fundamental de prevenir y proteger a todos los niños con los que trabaja, en especial contra los abusos. Para ello actuamos conforme a la legislación británica de protección de la infancia y a las leyes pertinentes en cada uno de los países en los que operamos, y defendemos firmemente la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN) de 1989.

A estos efectos, el British Council considera niño a quien no ha cumplido todavía los 18 años (CDN, 1989), independientemente de cuándo esté fijada legalmente la mayoría de edad en el país en el que se encuentre o en su país de origen.

Esta política es de obligado cumplimiento para quienes trabajan para el British Council en cualquier parte del mundo, ya sea de forma remunerada o no remunerada, a tiempo completo o parcial, incluyendo tanto a los empleados contratados directamente por nosotros como a los miembros del consejo de administración, los contratistas, el personal subcontratado, los consultores, los voluntarios, el personal en prácticas y cualquier persona que trabaje en nombre del British Council. 

EL BRITISH COUNCIL SE COMPROMETE A:

  • valorar, respetar y escuchar a los niños;
  • hacer todas las comprobaciones necesarias a la hora de emplear a nuevos trabajadores;
  • implantar y mantener sistemas y procedimientos efectivos de aplicación para los trabajadores y destinados a la protección de la infancia;
  • formar a nuestro personal y proporcionar criterios comunes en relación con la protección de la infancia como parte esencial de la planificación y realización de actividades;
  • compartir la información sobre la protección de la infancia y sobre buenas prácticas al respecto con los niños y sus padres o tutores;
  • transmitir nuestras inquietudes a los organismos competentes, e involucrar adecuadamente a los padres y los niños;
  • realizar una gestión eficaz del personal mediante supervisión, apoyo y procesos trasparentes.

Asignaremos los recursos adecuados y necesarios para la puesta en práctica de estas políticas y nos aseguraremos de que sean comunicadas y comprendidas.

El British Council revisará anualmente esta declaración con objeto de reflejar los cambios legislativos y reglamentarios que se produzcan y garantizar buenas prácticas. 

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