Segunda sesión: abril 2017

Notas introductorias 

Tras la primera semana de trabajo en marzo, centrada en el conocimiento y diálogo con los artistas, en abril las sesiones tuvieron un enfoque mucho más individualizado, con el fin de explorar el potencial creativo de cada uno de los participantes:

El lunes Cai trabajó con Luis Sáez, del equipo de Debajo del Sombrero, y con uno de sus artistas, Andrés Fernández, en un proyecto de itinerancia por la ciudad de Madrid. El 18 de abril se inició una actividad de movimiento y creatividad con otra de las participantes, Iziar, en el espacio del Teatro de Naves Matadero Centro Internacional de Artes Vivas.

El miércoles se impartió el taller con mayor afluencia de asistentes, lo que permitió que Cai conversara con varios artistas sobre sus ideas de proyecto. El día 19 el trabajo se basó en el proyecto de agua y movimiento de Luisma Murias y el viernes, para concluir la semana, la sesión celebrada en el espacio del teatro se centró en Belén Sánchez.

 

 

Reflexiones sobre la sesión (por Cai Tomos)

Según se recoge en Wikipedia, "el efecto perspectiva es un cambio cognitvo de la conciencia explicado por algunos astronautas y cosmonautas durante los vuelos espaciales, cuando observan la Tierra estando en órbita o desde la superficie lunar".

"Algo te ocurre cuando estás ahí" -comentaba el astronauta del Apollo 14 Edgar Mitchell-. "Desarrollas una consciencia global instantánea, una orientación hacia la gente, una intensa insatisfacción con el estado del mundo y una compulsión de hacer algo con estos sentimientos".

El astronauta habla de "una orientación hacia la gente". El trabajo del artista en "Some things from somewhere" está también relacionado con esto, ya que se produce un cambio cognitvo de la conciencia cuando abandonamos la perspectiva habitual desde la que observamos a los "otros" o aquellos a los que la sociedad define como "otros". 

Nuestros cuerpos conectan lo personal y lo universal. Se mantienen dentro de una multitud de complejidades e historias, que pueden resultarnos (o no) conocidas. La creación del arte ofrece una herramienta que nos ayuda a convertir lo invisible en visible. Nunca podremos conocer por completo las complejidades del universo. El sentimiento de asombro nos permite dirigir nuestra mirada al cielo con una amplitud que también podemos aplicar a cada uno de nosotros. Cosa que a menudo no hacemos.

La libertad es lo desconocido. Si crees que existe en cualquier lugar, en tu propio cuerpo, en tus relaciones con otros, en instituciones políticas, en el universo... entonces alcanzas la libertad máxima (John Lilly).

Sentarse a observar cómo Belén reoproduce el mismo ritmo sobre un teclado, una y otra vez. Había implacabilidad. Presionar las llaves y hablar hacia el micrófono con diferentes voces emanando de ella. Yo estaba perdido en la absorción, casi hipnotizado, atraído tan profundamente por la calidad de su relación con el presente inmediato, transformado en duración pura. 

Intenté escuchar. Esto incluía el oído, la vista, individida atención y corazón. El acto de escuchar es activo; incluye el movimiento de la percepción y de la conciencia. ¿Constituye esta percepción activa algún tipo de contribución al proceso creativo de Belén? A veces quizás sí, otras quizás no. Belén es libre como una espada cortando el aire sobre su guía interior, siguiendo sus voces creativas internas.

Observo intensamente cómo cada artista responde de un modo diferente al tiempo, cómo este se manifiesta en ellos y cómo la creación del arte en sí misma, en toda su complejidad, quizás refleja esto.

Cada artista es su propio universo. Orbita lentamente una atmósfera, suspendido en su propio acto creativo.

Mi propio sentido del tiempo se desintegra lentamente presenciando su actividad. Hay una valiosa espera que se está desarrollando aquí, con Debajo del Sombrero y, durante ella, los ojos aprenden a mirar de un modo diferente.

Resistirse a la urgencia es un acto político; resistirse al progreso en un mundo que lo demanda es un acto político.

El trabajo con los artistas es una invitación a participar activamente y a experimentar su tiempo, tiempo no vinculado a un progreso externo, pero que representa un progreso interno al servicio de la creatividad.