Por Colm Boyd

02 noviembre 2017 - 17:17

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Imagen de Anete Lūsiņa disponible en Unsplash

¿Qué te viene a la mente cuando piensas en la cultura británica? Lo más probable es que sea una serie de estereotipos tradicionales. Por una parte, quizá te imagines a James Bond pidiendo un sofisticado Martini, o a los famosos con más estilo que acuden a Wimbledon; por otra, puede que sonrías recordando los excéntricos embrollos causados por Mr. Bean. El Reino Unido es una tierra multinacional y multiétnica, llena de diversidad y de contrastes. Pero, aun así, difícilmente encontrarás a un británico al que no le encante una buena taza de té con una deliciosa galleta de chocolate.

En esta entrada de nuestro blog vamos a echar un vistazo a algunas de las costumbres y tradiciones más características de los británicos. Debo aclarar que yo procedo de la república de Irlanda, pero es cierto que los irlandeses compartimos con nuestros vecinos bastantes particularidades. También he vivido en Gran Bretaña, y actualmente estoy rodeado de muchos Brits maravillosos en el British Council de Barcelona. Con el fin de ser objetivo (y, naturalmente, de evitar controversias), he consultado a amigos y colegas británicos sobre cuáles serían, en su opinión, las costumbres que definirían como específicas del Reino Unido, para bien o para mal. He aquí lo que he sacado en claro.

1. Saludos incómodos

Mi amigo Tamsin, de Leicester, sugiere que no existen reglas precisas para saludar a alguien en el Reino Unido; lo único que invariablemente se repite es que resulta violento. En un país como España, las reglas sociales sobre el apretón de manos o los dos besos están bastante claras. En el Reino Unido, los saludos pueden ir desde un formal apretón de manos hasta un abrazo, un leve movimiento con la cabeza o incluso un simple “Hello”.

Es esta falta de normas la que constituye un desastre social, pues a veces una persona se dispone a dar un abrazo mientras la otra le ofrece una reservada inclinación de cabeza. El resultado es una situación embarazosa para todos, ¡y así es como comienza una típica interacción británica! Para tratar de minimizar la incomodidad, ten al menos siempre a mano unas cuantas expresiones típicas en inglés.

2. Té (con galletas, por supuesto)

No solo es un estereotipo. Cuando les pregunté a mis amigos y colegas por la quintaesencia de las costumbres británicas, casi todos mencionaron inmediatamente que era beber una agradable “cuppa. Esta palabra, “cuppa” (/ˈkʌpə/), es una forma muy corriente de referirse a la tradicional “cup of tea” (taza de té), ya que cuando se pronuncia esta expresión suena más como “cuppa tea”. Y es cierto que esta humilde infusión constituye la base de numerosas interacciones sociales en el Reino Unido.

La mayoría de los británicos toman té para desayunar, más té durante las pausas en el trabajo, té antes de acostarse, té cuando reciben una visita, té durante una reunión, té para ayudar a decidir cómo resolver una situación complicada… ¿se entiende la idea? Y no olvidemos el soberbio arte británico del “dunking”, es decir, mojar una galleta en el té antes de comérsela. De hecho, una fuente de debate nacional es qué marca de galletas resulta mejor para el dunking.

3. Ir al pub

Al igual que muchos otros de mis encuestados, Simon, de Essex, afirmó que para él la principal tradición británica es ir al pub. Muchas personas acuden a su “local”, es decir, al pub que frecuentan habitualmente y en el que conocen tanto al personal como a los demás clientes. Recuerdo que cuando trabajaba en una oficina londinense, todo el equipo, de unas 50 personas, tenía la curiosa costumbre de ir juntos al pub todos los viernes después del trabajo (y a veces, también los jueves). Pero no todo consiste en beber.

Una incursión al pub puede incluir jugar a los dardos, ver alguna competición deportiva en la televisión, algo de “pub grub” (es el nombre de la comida que se sirve en un pub) o hasta participar en algún concurso organizado por el propio establecimiento. 

4. Pagar las bebidas por rondas

Varios de mis asesores señalaron que si decides probar la cultura de los pubs, tienes que tener en cuenta que otra tradición británica es la de pagar las bebidas por rondas, es decir, que en vez de pedir individualmente tu consumición, con frecuencia se piden (y se pagan) las de todo el grupo. Tus acompañantes te devolverán el favor cuando te inviten a tu próxima bebida, y a las que le sigan, dependiendo de cuántas personas formen el grupo.

Pero eso sí, ten cuidado: si no estás tan acostumbrado al alcohol como tus colegas, salir con un grupo grande puede acarrearte una buena resaca al día siguiente. Cuando ya hayas tenido bastante, eres libre para irte a casa; quienes te deban bebidas (normalmente) se acordarán de invitarte la próxima vez que vayáis al pub. Toma nota de otras pautas para desenvolverte en un pub británico.

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5. Pedir perdón

Un hábito que muchos de mis encuestados señalaron como particularmente británico fue el exceso de disculpas. Jane, de Londres, comenta que en cualquier situación que se tuerce, la reacción automática de la mayoría de sus conciudadanos es pedir perdón, independientemente de si es o no su culpa. Me cuenta que, si sale del metro y un hombre se choca con ella al entrar a toda prisa en el vagón, su propia reacción instintiva es exclamar “Oooh, sorry!”, aunque claramente ella no haya hecho nada mal.

Aún hay casos más chocantes, como las personas que al cruzarse con otras por los pasillos de la oficina susurran “Sorry!” incluso cuando hay suficiente espacio para que ambos pasen cómodamente. Una vez, mi antigua compañera de piso en Londres llegó a pedir disculpas, sin pensar, a un perro que se había tropezado con su pierna.      

6. Identificar el acento

Varios colegas me señalaron la costumbre británica de tratar de ubicar a una persona en función de su acento. Naturalmente, esta tendencia existe en todos los países, pero es cierto que el Reino Unido parece contar con una particular variedad de acentos regionales claramente distintos.

Tanto es así que, cuando un londinense se encuentra con otro, es bastante posible que ambos sepan automáticamente de qué parte de Londres procede cada uno solo por el acento. Este fenómeno no se limita a las grandes ciudades, sino que también se constata en muchas áreas rurales. Los británicos, de hecho, suelen hablar de este tema con el fin de romper el hielo en las reuniones sociales. Por ejemplo:

Jeff: So, would I be right in guessing that you’re from Cornwall, Harold? (Así que, si no me equivoco, eres de Cornualles, ¿verdad, Harold?).

Harold: Oh, close enough. I’m actually from Devon (Bueno, casi, aunque realmente soy de Devon).

7. Identificar la clase social

En varias de las respuestas a mi pregunta sobre la cultura británica, muchas personas mencionaron la obsesión con las clases sociales. Un factor importante en este ámbito es, de nuevo, el acento. Por ejemplo, si alguien ha cursado sus estudios en un “public school” (que, paradójicamente, es el nombre utilizado para denominar a los colegios privados más exclusivos del Reino Unido), tendrá un acento muy reconocible. He mantenido muchas conversaciones con amigos británicos del tipo de: “Bueno, mis abuelos eran de clase trabajadora, pero ahorraron dinero para enviar a uno de sus hijos a un public school con el fin de que adquiriera un acento elegante y llegara a ser abogado”.

A menudo, el nivel social de una persona se deduce a partir de su acento o de los contactos de su familia, más que del saldo de su cuenta bancaria. Los británicos tienden a hablar abiertamente sobre las clases sociales, e incluso consideran que determinados supermercados, periódicos o actividades vienen dictados por la clase a la que pertenece una persona… lo que significa que una de sus aficiones preferidas es adivinar secretamente la clase social de los demás.

8. Tomar el sol donde sea y cuando sea

Una última costumbre, que me sugirió Sandra de Londres, es la predisposición de sus compatriotas a tomar el sol en cuanto este se deja ver en el cielo. Quizá sea una necesidad biológica, un comportamiento común a todas aquellas personas que habitan en países donde el astro rey se vende caro. El caso es que cualquier día soleado en el Reino Unido con una temperatura de más de 18 grados lleva al delirio en masa: la gente se desabotona la camisa, se remanga los pantalones y deja lo que esté haciendo para sentarse al sol, ya sea en un parque, en una plaza o en una parada de autobús: literalmente en cualquier sitio al aire libre.

¿Y quién puede culparles por aprovechar al máximo los pocos rayos que acarician su tierra? Por desgracia, esa tendencia no resulta tan saludable cuando están de vacaciones en países cálidos como España, y en vez de adquirir un envidiable brillo dorado acaban colorados como una gamba.

Quiero agradecer a todos mis amigos y colegas por contarme algunas de las costumbres y tradiciones británicas más representativas. Por supuesto, hay muchas otras que podríamos añadir a la lista. ¡No olvides seguir informándote sobre otros aspectos de la vida en el Reino Unido en nuestro blog!

Colm Boyd

Es profesor de adultos y jóvenes en el centro del British Council de Barcelona desde 2008. También redacta materiales educativos para editoriales españolas y británicas, además de dirigir su propio blog con recursos sobre inglés como lengua extranjera. Entre sus intereses se encuentran la escritura y todo lo relativo a la música pop, así que…ni se te ocurra retarle en un concurso sobre divas del pop o, ¡perderás seguro!

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