Por Sheona Smith

07 septiembre 2018 - 09:46

1, 2, 3 o’clock, 4 o’clock rock!

Aprender a decir la hora en inglés puede llevar algo de tiempo (¡perdón por el chiste tan malo!), pero es posible hacerlo de forma divertida con los peques de la casa.

Empecemos con una canción

Un buen modo de incrementar la confianza de vuestro hijo y ayudarle con la pronunciación es comenzar escuchando una canción que le familiarice con las frases que necesitará para hablar de las distintas horas del día. A los más pequeños les encanta Hickory, dickory dock, una canción sencilla pero muy eficaz para acostumbrarse a los marcados sonidos consonánticos que se utilizan al decir la hora en inglés. Si os sentís creativos, podéis añadir vuestros propios versos para cuando el reloj dé las dos, las tres, las cuatro… Solo tenéis que pensar en alguna palabra que rime con la hora correspondiente: por ejemplo, shoe con two, knee con three, etc.

Una de mis favoritas, que utilizo como preparación y para animar la clase en primaria antes de hablar de la hora, es One, two, three o’clock, four o’clock rock (Al compás del reloj), todo un clásico con el que hasta los alumnos menos entusiastas arrancan a cantar, y que les ayuda a practicar los números y la hora. Para que esta actividad resulte aún más entretenida, poned la imagen de un reloj y, a medida que avance la canción, pedid a vuestro hijo que señale los números que vaya oyendo; si tiene muchas ganas de moverse, podéis convertirlo en un juego en el que tenga que correr y tocar esos números, lo que hará que recuerde con más facilidad lo que aprenda.

Recordad que este tipo de actividad da pie además para hablar de lo que solemos hacer en los distintos momentos del día, así que no os limitéis a divertiros con el juego y pasar a otra cosa: utilizadlo para hablar de las horas del día y de las rutinas. Podéis sacarle más partido todavía si continuáis con un juego para practicar la hora.

La pronunciación de los números

Dependiendo de la edad de vuestro hijo puede ser importante repasar los números, especialmente algunos más complicados como “eight”, “eleven” o “twelve”.

Pronunciar bien los números es anterior a pensar siquiera en su ortografía, así que para los más pequeños prescindid de cómo se escriben y limitaos a añadir oralmente el “o’clock” al referiros a actividades que coincidan con las horas en punto. Además, conocer bien los números hasta el doce les resulta muy útil a los niños para saber formar los siguientes, pues (salvo el 13 y el 15, en que hay que hacer algún pequeño cambio) en la mayoría solo es necesario añadir a las unidades la terminación “-teen”.

Recursos para aprender las horas

Si no disponéis de un reloj grande de juguete en el que vuestro hijo pueda ir moviendo las agujas, es fácil fabricaros uno adecuado para que lo manipule. Basta con un plato de cartón, un trozo de cartón o cartulina donde dibujar y recortar las agujas y un encuadernador para unirlo todo. Podéis utilizar esta plantilla y trabajar sobre ella. Recordad que cuando empiezan primaria los niños todavía no dominan el concepto del tiempo, por lo que al principio es importante ceñirse a lo básico. Pedidle a vuestro hijo que piense en su día a día, para lo cual podéis utilizar también algunas flashcards o tarjetas de aprendizaje que ilustren la hora de levantarse (getting up), de lavarse (getting washed), de desayunar (having breakfast), etc.; de esta forma tendrá la oportunidad de aprender muchas otras palabras importantes.

Con un cuento podréis consolidar de maravilla lo aprendido, así como ampliar el tema. En este caso, el mejor es, sin duda, What's the time, Mr. Wolf? (¿Qué hora es, señor lobo?), uno de mis preferidos por lo bien que interactúan los niños de todas las edades con la historia y lo mucho que disfrutan aullando como lobos. Este cuento repasa los hábitos más básicos y las horas en punto. Cuando lo leáis, cada vez que preguntéis “What’s the time, Mr. Wolf?” podéis pedir a vuestro hijo que os muestre en el reloj la hora que es. Después, rematad la tarea animándole a que os responda con lo que suele hacer a esa hora, como decíamos más arriba: “It's breakfast time / lunch time / pyjama time / bed time” (“Es la hora del desayuno / de la comida / de ponerse el pijama / de irse a la cama”), pues así irá asimilando el concepto de las partes del día y las actividades que realiza en cada momento. Si queréis saber más sobre esta historia y sobre cómo podéis aprovecharla al máximo, encontraréis más ideas en esta entrada dedicada a juegos en inglés para niños de primaria.

Cómo decir la hora

Si vuestro hijo no sabe todavía decir la hora en su propio idioma, probablemente es pronto para empezar con ello en inglés, ya que podría confundirle. Pero, por supuesto, podéis centraros inicialmente solo en las partes del día y en horas concretas, como “5 o’clock” (“las cinco en punto”). Una vez haya comprendido lo del “o’clock” es hora (nunca mejor dicho) de pasar a otras cuestiones. A los niños a partir de segundo de primaria, aproximadamente, se les puede enseñar con este diagrama del reloj la manecilla grande o minutero (the minute hand), que marca los minutos, y la pequeña u horaria (the hour hand), que señala las horas. Cuando la aguja grande está entre el 12 y el 6 usamos la palabra “past”.

Empezad solo con la primera mitad del reloj, y concretamente con “quarter past” y “half past” (“y cuarto”, “y media”), pues el hecho de añadir los minutos suele costar un poco a la mayoría de los niños, a los que la frase les parece ilógica por el hecho de que los minutos van antes de las horas. Así, en inglés británico se dice “It's a quarter past eight” (“Son las ocho y cuarto”), mientras que en inglés americano se puede usar también la preposición “after”: “It’s a quarter after eight”. Para continuar de una manera sencilla, id poniendo el minutero de modo que señale que pasan 5, 10, 15, 20, 25 y 30 minutos de la hora, y que vuestro hijo vaya diciendo “It’s 5 past”, “It’s 10 past”, “It’s a quarter past”, etc. (“Son y cinco”, “Son y diez”, “Son y cuarto”, etc.). Podéis repartiros la tarea, y que sea vuestro hijo quien vaya moviendo la aguja mientras vosotros decís la hora, lo que también es estupendo para practicar al principio, ya que le permite escuchar lo más difícil, “a quarter past”.

Una vez que vuestro hijo se sienta seguro en esta parte del reloj es el momento de pasar a la otra mitad: del 6 al 12. Aquí podemos repetir la secuencia, aunque teniendo en cuenta que hay que utilizar la preposición “to”, y que lo que vamos contando son los minutos que faltan para llegar a la hora siguiente. Colocad la manecilla grande en el número once y la pequeña justo antes del seis. “What time is it?” “It’s five to six! Snack time!” (“¿Qué hora es?” “¡Las seis menos cinco! ¡Hora de merendar!”).

Cuando la manecilla grande marca los minutos que no son múltiplos de 5, solemos añadir la palabra “minutes”. Imaginemos que la aguja horaria se encuentra poco después del seis y el minutero acaba de dejar atrás el número 11 del reloj. “What time is it?” “It’s 4 minutes to six” o “almost six o’clock” (“Son las seis menos cuatro minutos” o “Son casi las seis”).

Para practicar

Si vuestro hijo ya se siente seguro pero necesita un poco más de práctica, es el momento de explorar algunos de los recursos disponibles en línea, como este juego para decir la hora. De esta manera se sentirá motivado al comprobar todo lo que ha aprendido y poder repasar y practicar el vocabulario de un modo distinto.

También es interesante ponerle a prueba con el fin de que se involucre aún más en su aprendizaje. Si tenéis a mano algunas tarjetas que ilustren distintas horas, cada pocos días podéis usarlas rápidamente como repaso y ver si recuerda lo que ha aprendido. Dadle una tarjeta para que os diga qué hora es y, si todavía no lleva mucho tiempo practicando, animadle a colocar las manecillas del reloj de forma que marquen la misma hora que en la tarjeta, y a decir qué hora es (con vuestra ayuda en caso necesario). Si tiene hermanos, puede practicar igualmente con ellos.

El hecho de ser capaz de decir la hora es para algunos niños una forma de acercarles el mundo de los adultos, pero sobre todo de darles una cierta autonomía que les irá permitiendo decidir cómo quieren organizarse su día, lo cual, naturalmente, es una habilidad importante para la vida. Y si encima la adquieren en inglés, ¿qué tenemos? ¡Aprender a gestionar el tiempo + inglés, todo en uno!

Sheona Smith

Es profesora y formadora de profesores en el centro del British Council en Palma de Mallorca, donde trabaja desde 2008. Le gusta su trabajo porque le permite conocer a alumnos con diferentes perfiles y edades. También es examinadora de Cambridge y una gran admiradora de la enseñanza y el aprendizaje online. Además, ejerce como moderadora de los cursos de la web TeachingEnglish desde 2011. En su tiempo libre disfruta leyendo y haciendo excursiones por la montaña con su familia.

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