Por Eleanor Murphy

07 julio 2017 - 11:38

Niño desarrollando sus habilidades a través del juego

Ayudar a que nuestros hijos desarrollen determinadas habilidades desde una edad temprana no solo les resultará muy beneficioso para el colegio, sino que además sentará las bases para su independencia y su éxito en el futuro.

Si les dejamos cometer errores y les animamos a perseverar y aprender de esos “baches”, estaremos poniendo los cimientos de habilidades que resultan fundamentales para la formación permanente propia del siglo XXI.

Independencia y resiliencia

Ya desde pequeños podemos ayudarles a ir ganando autonomía, lo que les permitirá adquirir una experiencia de primera mano.

Mientras aprenden y exploran de una manera práctica, los niños van probando distintas maneras de hacer las tareas del día a día y pueden aprender de sus propios errores al instante, comprendiendo la necesidad de tomar decisiones y las consecuencias naturales que se derivan de estas. Favorecer y alabar esa independencia constituye una preparación fantástica para la vida futura de cualquier niño.

Si observamos cómo los niños aprenden de sus propios errores y ponen en práctica su capacidad de resiliencia, queda claro que para ellos el fracaso, sencillamente, no existe. Mi experiencia como profesora de inglés me ha enseñado que los alumnos resilientes son aquellos a los que se les ha animado a recuperarse tras cualquier contratiempo… y además, por lo general, son capaces de hacerlo con una sonrisa. En mi opinión, este es el mejor modo de abordar el aprendizaje de idiomas.

Es importante celebrar los logros que vuestro hijo vaya consiguiendo, pero no olvidéis elogiar también su perseverancia durante el proceso, señalando pequeños hitos a lo largo del camino. ¿Qué tal si marcáis sus conquistas en una tabla de recompensas? Podéis empezar a utilizarla desde la primera infancia, cuando vaya aprendiendo a ponerse su ropa solo, por ejemplo, y más tarde, conforme vaya creciendo, podéis emplearla a modo de recordatorio de sus progresos en inglés.

Comunicación y colaboración

Ser capaz de comunicarse y de conectar con otras personas son habilidades fundamentales en todos los ámbitos de la vida. Por ello, es esencial que los niños desarrollen su capacidad de comunicación, gracias a la cual podrán interactuar con quienes los rodean y comprender y expresar sus propios sentimientos, esperanzas y experiencias, así como los de sus compañeros. En el campo de la educación superior y del empleo, uno de los requisitos más demandados es precisamente el dominio del inglés. Esta continúa siendo la lengua de los negocios internacionales, donde se valoran especialmente el trabajo en equipo y el saber comunicarse con personas de distintas culturas.

En la clase de los pequeños, nunca deja de sorprenderme lo orgullosos y seguros que se muestran mis alumnos al terminar un proyecto en grupo (¡y las ganas que tienen de hablar de ello!). Tanto si se trata de crear una obra de arte con papel higiénico o de escribir y representar una obra de teatro o un rap, el trabajo colaborativo implica una finalidad y una sensación de triunfo que comparten todos. El trabajo en equipo exige que participen y colaboren, lo que hace aún más necesario demostrar su capacidad de comunicación en inglés. 

Cuando se encuentran en un entorno alegre y motivador, los niños disfrutan hablando entre ellos. Los cursos de Early Years Plus y Primary Plus del British Council se desarrollan en un ambiente seguro y estimulante, clave para acelerar los primeros pasos de vuestro hijo en el aprendizaje del inglés.

Conciencia social y cultural

El mundo se convierte en un lugar mucho más pequeño, pero más emocionante, cuando los niños exploran distintas costumbres y culturas. Cada vez es más necesario ―y en muchas clases, de hecho, están deseando hacerlo― que descubran y valoren las diferencias existentes entre las distintas culturas. Aprender inglés ayuda a llevar a cabo este importante descubrimiento, y además abre otras muchas puertas a los futuros ciudadanos del mundo, tal y como queda patente al escuchar cómo Nawwar y Alec hablan sobre su amistad.

Niñas usando una tableta

Alfabetización digital y tecnología

La tecnología digital avanza cada vez más rápido y está integrada en todas las facetas de nuestra vida. Por ello, es vital que los niños posean las competencias digitales necesarias para participar y conectar con este mundo en constante cambio. A ellos les encanta utilizar la tecnología, y su curiosidad y entusiasmo naturales les proporcionan la combinación perfecta para pasar de ser meros consumidores a creadores por derecho propio.

Los cursos y campamentos de verano del British Council ofrecen sesiones de robótica en las que los niños buscan sus propias soluciones tecnológicas mientras adquieren valiosas destrezas de codificación y programación en inglés.

Creatividad e imaginación

Hay muchos tipos de creatividad, en todos los campos, y si se cultiva y estimula puede favorecer el pensamiento original, así como su expresión. En la cultura actual, marcada por la innovación, el mercado laboral y el ámbito educativo aprecian cada vez más la amplitud de miras y los enfoques creativos para la resolución de problemas. Favorecer el uso de la imaginación permitirá a vuestro hijo darse cuenta de que la creatividad no tiene límites. 

Según mi experiencia, contar cuentos es uno de los muchos medios fabulosos que existen para estimular las imaginativas mentes de los niños, pero además sirve para ampliar su capacidad de comunicarse en inglés y les anima a expresarse. Si necesitáis inspiración para ponerlo en práctica en casa, podéis echar un vistazo a la página de Storybird, donde encontraréis ideas originales. 

Resolución de problemas y pensamiento crítico

Favorecer y alentar el pensamiento crítico de los alumnos desde pequeños permite que estos desarrollen las capacidades que necesitarán más adelante para poder elegir y tomar decisiones de forma independiente y meditada.

En el aula, los niños están siempre dispuestos a compartir y a hablar de sus creativas ideas cuando se enfrentan a un problema sencillo que para ellos es relevante e importante. Al aplicar lo que se les ha ocurrido para resolverlo, tienen la oportunidad de correr riesgos y cometer errores en un entorno seguro y motivador. Son capaces de ver las consecuencias inmediatas y de enmendar sus ideas antes de volver a probar. Este tipo de retos les ofrece la situación perfecta para entender que su inglés es una valiosa herramienta que pueden emplear. ¿Queréis saber más sobre cómo se trabaja la resolución de problemas y el pensamiento crítico en los cursos de inglés para primaria del British Council? 

Si otorgamos a los niños la oportunidad de desarrollar estas capacidades del siglo XXI mediante actividades significativas y ofreciéndoles nuestro apoyo, estaremos ayudándoles a prepararse para la vida actual y capacitándolos para utilizar estas características tan positivas del aprendizaje tanto en la clase de inglés como en el mundo exterior.

Eleanor Murphy

Eleanor ha trabajado en educación primaria desde 2011, tanto en España como en Reino Unido. Imparte clases de preescolar y primaria en el centro del British Council en Barcelona, labor que complementa con la de ser examinadora. Junto con su amor por la escritura, en su tiempo libre disfruta leyendo, tomando ingentes cantidades de té y explorando las playas más bonitas de Cataluña y más allá.

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